La Biescona

A solo un paso de la casa rural, el hayedo de La Biescona se alza como un lugar único y mágico, siendo el hayedo a menor altitud de la península ibérica y uno de los más especiales. Sus hayas centenarias crean un ambiente misterioso y encantador que, a escasos kilómetros del mar Cantábrico, forma un paisaje de cuento de hadas. Este bosque invita a los amantes del trekking a explorar sus senderos, con rutas famosas que atraviesan sus verdes caminos y descubren miradores espectaculares. Sumergirse en el hayedo de La Biescona es como viajar en el tiempo, disfrutando de la serenidad y la belleza de un bosque único en su especie.

Ubicada estratégicamente entre el mar y la montaña, La Biescona ofrece a sus visitantes un sinfín de actividades en sus alrededores. Desde la casa rural puedes acceder fácilmente al Mirador del Fito en Caravia, donde disfrutarás de una vista panorámica de la costa asturiana y la desembocadura del río Sella en Ribadesella.

Para los aventureros, el descenso del Sella es una de las experiencias más emblemáticas de la región, un recorrido en canoa rodeado de paisajes montañosos que quedará en el recuerdo. Si prefieres el mar, a pocos kilómetros encontrarás las playas del concejo de Ribadesella, como la famosa Playa de Vega, ideal para surfear y disfrutar de deportes acuáticos. La cercanía de La Biescona a estos lugares de interés convierte tu estancia en un viaje completo, donde naturaleza, aventura y relax están al alcance de la mano.

Una puerta abierta a la naturaleza

La Biescona también goza de una ubicación privilegiada para visitar algunos de los pueblos más encantadores de Asturias. A corta distancia encontrarás Arriondas, conocido como el punto de partida del descenso del Sella, y Colunga, que conserva el encanto de las villas asturianas. En la costa, Ribadesella te invita a perderte entre sus callejuelas y su oferta gastronómica, mientras disfrutas de la brisa marina. Además, el concejo de Cabrales se encuentra también accesible, ofreciéndote la oportunidad de visitar pueblos auténticos y disfrutar del famoso queso Cabrales, característico de esta región asturiana.